Creatividad


Creatividad es la aptitud o capacidad para crear o inventar.


Crear es dar vida. Hacer nacer algo. Mantener la vida.


Quiero dar tanta importancia como al crear, a mantener la vida. Vida del medio ambiente, de la familia, de la pareja, en una amistad, de un proyecto, de una empresa, de este sistema. No cabe duda de que este sistema del que estamos tratando es fruto de la creatividad. Le hicimos nacer, le dimos vida, pero estoy convencida de que se necesita tanta o más creatividad para mantener esa vida.

 

Crear es superar lo sabido y ya hecho.

 

Es una capacidad o potencialidad de todo ser humano. Es innata: «Inteligencia creativa”.

 

Capacidad adaptativa al medio y de transformación del medio adaptándolo a nuestra necesidad.

 

Conecta con la inteligencia emocional: ser tú mismo, tu misma, dar tu impronta. Previos (autoestimna, intereses...). Los previos al hacer: una baja autoestima, una falta de intetés, marcan, posibilitan o
frenan el hacer y sobre todo el crear.

 

Es preciso perder el miedo a equivocarse. Es preciso atreverse a confundirse, a apostar.

 

Existen diferentes estilos de creación, al igual que existen diferentes estilos de aprendizaje.

 

Oportunidad de que cada persona saque lo que lleva dentro y lo reconozca siendo
consciente de su peculiaridad.

 

El acto creativo como punto de encuentro entre el impulso interior y el estimulo externo que genera aportaciones significativas superando lo sabido y ya hecho, partiendo de lo que ya existe.

 

Parte de la memoria histórica. Lo genético y lo cultural se funden. Por el hecho de vivir se adquiere un «poso”, ideas, vivencias, conocimientos... desde donde se crea.

 

El acto creativo supone un esfuerzo. Un esfuerzo placentero o de sufrimiento. Intelectual y visceral que conecta con los sentimientos.

 

Se desarrolla en todos los campos y a niveles diferentes en cada uno.

 

Su desarrollo y manifestación no es lineal:

 

Existen fases, altibajos, épocas.

 

Se puede manifestar espontáneamente:

 

– La «fiebre de la genialidad». No confundir la creatividad con la genialidad.
– No confundir la creatividad e incluso la genialidad con el reconocimiento social o comercial.
– No confundir desarrollar con destacar. A veces se piensa en el que se consagra.

 

Se puede estimular su desarrollo:


El medio ayuda a desarrollarla o a frenarla.

 

La metodología utilizada y el papel que el profesorado juega en ella incide directamente en la creatividad:

 

No todas las metodologías potencian con la misma fuerza la creatividad.


El profesorado es quien posibilita; se pone en situación de hacer sacar, de hacer tomar conciencia, no tanto de dar y menos de adelantarse a la necesidad.


Interviene creando un marco afectivo, de seguridad, respetando el estilo de aprendizaje y de creación de cada alumno o alumna.

 

Estoy pensando en Mari Angeles. Una alumna, en la nomenclatura actual sería de primer ciclo, pero ya había cumplido los ocho años. Yo vivía mi primera época de enseñante.
Un día, les pedí que me hiciesen un escrito corto, en el que tenían que introducir la palabra hueso y dos o tres palabras más, que no recuerdo. Escribieron frases como “el perro se comió el hueso”...

Mari Angeles, por el contrario, decía... creo que lo recordaré ya que, en esa época, para enseñar a redactar utilizaba los escritos del alumnado, buscando lo mejor de cada cual, para estimular a quien lo había realizado y para sensibilizar al resto, así que sin querer algunos los memorizaba:

 

Un día nuevo nace y yo sigo andando por esta carretera sin fin, con recuerdos grabados de mi pueblo. Aquel pueblo pintoresco, con la cigüeña blanca de flexible cuerpo muy esbelto situada en la torre de la casa del alcalde, pero aquel día, el mas triste de mi vida, mi madre murió. Ya no me quedaba nada allí, nada más que sus huesos, nada más. Me molestaban los gritos de Doña María hablando con Doña Paz desde las ventanas. Ya nada tenía...

 

¡Ocho años!

¿Por qué os cuento ésto? Siempre que redactaba, se levantaba, se ponía en un lugar de la clase, alejada del resto. Escribía por cualquier parte de la hoja, mientras caminaba de un lado para otro, semivocalizando el texto en voz baja. La hoja era impresentable, la tenía que pasar de nuevo si quería que alguien la leyese, entonces no existía el ordenador, pero lo hacía para ella. Era ella. Se expresaba así. Era su estilo de creación y me encantaba verla trabajar.

 

Acoge al alumnado y a su obra, respetando la diferencia. Valora el proceso, y no solamente el resultado. Es ver de dónde parte cada persona, ver que pasos ha dado, aunque el resultado sea diferente, porque es diferente el potencial y el momento en que se encuentra.
Evita una actitud ‘enjuicidadora”, de “censura” (verbal, gestual...) que obstaculiza o bloquea las posibilidades de avance.

 

El profesor, la profesora, desaparece del objetivo de la obra de sus alumnos y alumnas para que conecten con el paraqué o salida.

 

Hace un momento, al tratar sobre respetar el estilo de aprendizaje y de creación, os contaba una historia y os decía que, en mi primera época de enseñante, me encantaba ver a Mari Ängeles, cuando se levantaba en clase y caminaba de un lado para otro, creando un buen contenido ahogado por los garabatos, los tachones y su aparente desorden, sin someterse. Os decía que me encantaba verla por ella en sí, pero he de confesar que, mas tarde, descubrí que en verdad me gustaba porque se parecía a mí en la forma de hacer e incluso me veía reflejada en aquel escrito, cuando decía: ya no me quedaba nada allí, nada más que sus huesos, nada más. No era una frase mía, pero esa forma de repe-tir, para dar cada vez mas fuerza, era algo que yo utilizaba mucho en aquella época. Un día, de pronto, me pregunté ¿qué estoy haciendo? y me quedé asustada porque
me imitaban y me dije: estoy haciendo Lolitas, por eso de mi nombre. Fue cuando tomé conciencia de algo que mis compañeras y compañeros de Amara Berri y de los Centros que llevamos y desarrollamos este mismo sistema lo saben muy bien.

 

Tenemos que desaparecer del objetivo de la obra que realiza el alumnado y eso se consigue trabajando en equipo y dando fuerza al “paraqué” o salida social del contexto, que no puede faltar.

 

Cuando hay una carencia de creatividad en el profesorado, es posible proyectarse, no creyendo en las posibilidades creativas del alumnado. Este sistema necesita un profesorado creativo o abierto a desarrollar la creatividad y la perspectiva global. Este sistema lo ha hecho posible la creatividad y la creatividad lo ha mantenido vivo. En ella está el oxígeno, la experiencia ilusionante del alumnado y la chispa de su propio crecimiento.

 

El modelo como estereotipo frena. Su uso como referencia o sugerencia para nuevos planteamientos puede ayudar.

 

Posibilita en cada situación la exploración de diferentes caminos y la búsqueda de diferentes soluciones, fomentando el hábito de ver cada cosa desde distintos puntos de vista.