El método de trabajo


Metas inmediatas o de acción. Actividades a realizar. Que están en progresión. Por estar en progresión, se convierten en método de trabajo. Método que debe ser lo suficientemente amplio como para que cada uno vaya creando su propia metodología. Para el profesorado, es un instrumento clave de intervención y de seguimiento.

 

Posibilita al alumnado autonomía de actuación

A través de este método, cada cual se enfrenta a su propio trabajo. Incluso el estilo de redacción, intencionadamente, va en primera persona: busco... analizo... No está pendiente del profesorado más que cuando en realidad lo necesita.

 

Que cada cual se sitúe en el proceso

Dónde estoy, qué he realizado, qué me falta... y, también, que el profesorado pueda situarle en dicho proceso.

El alumnado siempre tiene delante el método de trabajo y solo lo abandona cuando ya lo tiene interiorizado. Le permite, en todo momento, conocer los pasos que ha de dar.

Sabe los que ya ha dado, dónde está, dónde ha encontrado las dificultades, qué le falta; y el profesorado, cuando se sienta junto a un alumno o alumna, puede utilizar, también, el método de trabajo para centrarle, para que verbalice y constatar que tiene interiorizado el proceso, etc.

 

Desarrolla el vocabulario básico del ciclo 

Al elaborar los métodos de trabajo, tenemos presente este objetivo de enriquecimiento de la lengua. Pensamos, que si sólo empleamos el vocabulario o el lenguaje que el alumnado utiliza espontáneamente, no elevamos su nivel. Como en cada ciclo contamos con más de treinta contextos, con sus métodos de trabajo correspondientes y todo el alumnado los utiliza, estos se convierten en lo que llamamos vocabulario básico del ciclo. Es importante que, tras interiorizar el método de trabajo, el alumnado sea capaz de verbalizar con precisión y rigor lo que hace y corresponde al profesorado la función de hacer este seguimiento.

 

Se aprende a trabajar con método

 


 

¿Cómo se elbora el método de trabajo?

 

Que esté en progresión porque es la forma de que sirva para trabajar con autonomía y con método.

 

Que responda fielmente al currículo establecido para ese contexto, de manera que el alumnado pueda situarse en el proceso y el profesorado hacer su seguimiento.

Está claro que el alumnado de menor edad necesita más pasos y no importa nada, porque los va realizando uno a uno. Según crecen necesitan menos mensajes, aunque más complejos, pero no conviene quitar pasos si oralmente hay que explicarlo persona a persona porque el alumnado perdería la autonomía y el profesorado necesitaría intervenir más

 

Que el lenguaje utilizado sirva de enriquecimiento. Aquí también puede surgir que se considere demasiado difícil el lenguaje empleado, sobre todo para quien no ha vivido el proceso de elaboración. En este caso recordad lo que acabamos de decir, que si no presenta dificultad, no se eleva el nivel lingüístico. Hay que enriquecer la expresión, interviniendo sistemáticamente, sobre todo al principio, a través de sinónimos... y siendo conscientes de que esto requiere un periodo de normalización.

 

Evitar, también, las complicaciones innecesarias utilizando un lenguaje directo y de calidad.

 

Saber que su contenido no debe frenar los avances mentales porque le resuelva, le dé las soluciones o le marque demasiado el camino o una única visión o interpretación.

 

Lo redactamos en primera persona, para que el alumnado se sienta implicado: “Qué hago yo.”, “Cómo lo hago.”, “Dónde estoy.”, “Que dificultad tengo.”...

 

Ubicación

Es conveniente colocar una copia fija, en la pared, junto al contexto al que pertenece. De esta manera se configura el departamento dando una visión general del mismo y específica de cada contexto, al profesorado, al alumnado, a las visitas...

Otra copia se sitúa en la mesa de trabajo para tenerlo más a mano a la hora de centrar mejor la actividad y poder intervenir más directamente con cada alumno o alumna. El método de trabajo, al colocarlo en la pared, forma parte de la estética del aula. Estética centrada en la tarea, sin elementos dispersores y sin privatizar los espacios comunes.